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La seguridad aumenta cada vez más convirtiendo en infranqueables las cerraduras y en ocasiones puede significar un inconveniente, cuando no se puede abrir porque se olvida la llave. Una apertura sin llaves se tiene que intentar cuando se domina el método.

¿Cómo abrir cerraduras sin llave?

Existen diferentes técnicas para abrir las cerraduras, dependiendo de varios factores antes de forzar su apertura.

Método de ganzúa para forzar cerrojos:

Las cerraduras también se pueden forzar con un kit de ganzúas, cuando se tiene cierta práctica. Un sistema que solamente se enseña entre cerrajeros para evitar robos con esta técnica. La compra de este kit se realiza únicamente presentando credencial, que acredita la profesionalidad como cerrajero. Sin embargo las herramientas se pueden crear con algo de ingenio, asemejándose a las ganzúas. Se necesitan horquillas y usar un metal con suficiente firmeza para hacer la llave de tensión y la ganzúa que forman esta herramienta. Algunas pautas para su creación, son:
– Ganzúa: en forma de “R” será más corta en su extremo y se emplea para ejercer empuje en los pistones del cilindro, permitiendo así su rotación.
– Acero elástico: es el material óptimo porque no se agrieta, permitiendo crear la forma que se necesita por ser moldeable, ejemplo de este acero son las sierras para metales. Es necesario prever el tamaño para que pueda entrar en la ganzúa.
– Llave de tensión: su forma será en “L” y se encarga de presionar la zona inferior de la cerradura. La manera más común es aplanar la llave conocida como Allen.

Luego de creada la ganzúa se procede para abrir la cerradura, insertando primero la llave de tensión. Se tiene que presionar perfectamente en la zona baja del cilindro interno, con una presión que deberá ser constante, caso contrario se empezará nuevamente. Cuando se realiza correctamente la presión con esta llave, se puede escuchar caer los pistones internos de la cerradura. Una vez que haya girado esta llave se inserta la ganzúa, pero siempre por encima de la llave y con el extremo más corto se empuja uno a uno los pistones contra la cerradura hasta mover todos, en ese momento se producirá la apertura. Será preciso practicar para poder controlar este método y siempre en cierres económicos.

Método bumping para apertura de puertas

Es un sistema conocido por ser sencilla su técnica además de rápida. Cuando la puerta ha permanecido cerrada mucho tiempo y se presentan situaciones urgentes en las cuales es preciso abrir deprisa se emplea este sistema. Es fácil en cerraduras de baja calidad, económicas y antiguas, que funcionan con llaves antiguas, cuando estas no disponen de protección. Es importante contar con una llave bumping para realizar la apertura y conocer la forma de utilizar la misma, para no dañar el cierre interno y que pueda volver a cerrarse correctamente. Este elemento encaja a la perfección en las cerraduras más comunes que se pretenden forzar y se tiene que introducir a una profundidad aceptable que permitirá su giro.

La llave no se encuentra en las cerrajerías ni la realizan los profesionales del sector, se puede adquirir en Internet. Una vez que encaja adecuadamente en el interior del cilindro, se necesitan alinear todos los pistones al mismo tiempo desbloqueando el cierre en un solo movimiento. La clave está en escuchar con detenimiento los chasquidos que se generan en el interior de la cerradura, cuando se inserta esta llave bumping que consigue levantar los dientes internos para caer en el corte posteriormente, por lo cual es preciso levantar bien la llave y empujar con la presión correcta.

La apertura se produce cuando se golpea y se gira esta llave, para lo cual será necesario un mazo de goma. En caso de no contar con este objeto se puede usar otro similar, con el fin de golpear la llave. La fuerza producida por este impacto consigue dar vuelta los pistones del cilindro, que descansan en el seguro. Este impacto abrirá la sección baja, que alcanza luego a la sección de la parte superior que abre el seguro al moverlo. Cuando se levantan los pistones superiores se abre la cerradura de inmediato, pero para ello pueden necesitarse más de un intento.

Método de llave hexagonal para cerraduras

Esta técnica se realiza en puertas interiores, que por sus características cuentan con un tipo de pomo especial para poder abrir en caso de que el cierre sea accidental. Se la reconoce por la manija de la puerta donde se sitúa un pequeño agujero redondo. Este tipo de llaves se pueden comprar en las ferreterías y son objetos de metal en distintas dimensiones con forma de “L”. Para conseguir la apertura de la puerta, es necesario encajar la llave hexagonal desde el extremo más largo y puede necesitarse probar el tamaño para encontrar el correcto, sin raspar ni atascar en el interior esta llave. Se percibe al empujar hacia adelante y atrás el enganche con los pistones. Cuando se consigue el objetivo, se gira la llave de forma sencilla sin demasiada fuerza lográndose así que se abra la puerta.

Método de apertura de vehículo

Cuando se necesita abrir la puerta del coche, se usarán elementos especiales como herramientas de metal, aunque son ilegales como las ganzúas “Slim Jim”. También se pueden preparar otras similares, con objetos como las perchas de metal para colgar prendas. En caso de disponer de este elemento, se puede realizar la apertura sin necesitar la asistencia en carretera, ni el servicio especializado de maestros cerrajeros o empresas de cerrajería. Se desengancha la parte del cuello y se tiene que enderezar la percha, para lograr crear una herramienta de características más largas, que disponga de un extremo con su correspondiente gancho. Es necesario poder levantar el burlete, ubicado en la parte inferior de la ventana que corresponde al conductor.

El procedimiento se lleva a cabo presionando la percha en el mismo burlete, desde su extremo hasta el sector inferior de la ventanilla. Cuando el objeto está ya en la pared de la puerta del vehículo, es necesario un movimiento en el pestillo situado a pocos centímetros debajo de la misma ventana y cercano al cierre interno de la puerta. Realizando esta acción se engancha primero la manija, para luego jalar hacia atrás en dirección a la parte trasera del coche y se abre. Una apertura en puertas de cierre manual que se posibilita de esta forma, pero no funciona de la misma manera en coches de alta gama, con mecanismos de cierre eléctricos accionados por mando a distancia. Sin embargo, se pueden abrir coches con este cierre eléctrico estándar, deslizando la percha en la parte superior de la ventanilla para presionar el botón con el dedo.

Método de tarjeta de crédito

Las cerraduras más sencillas y baratas se pueden abrir con este tipo de tarjetas, un truco conocido pero sin resultados efectivos en ocasiones, aunque puede lograr la apertura en puertas antiguas y con cerraduras obsoletas. Es preciso considerar, que la tarjeta se dañará en ciertos casos durante el proceso y se recomiendan las laminadas para mayor efectividad. En el lado de la puerta se insertará la tarjeta de crédito seleccionada para este fin y se deslizará por medio del marco de la pared, justo por encima de la cerradura donde alcanza el marco. Cuando se inclina hacia la parte baja y se logra ubicar exactamente detrás del pestillo, asegurándose de su posición perpendicular a la misma puerta, se empujará lentamente a la vez que se girará la manija. En este procedimiento la tarjeta tiene que deslizarse hacia el pestillo y justo hacia el marco para sacarlo. La apertura de la puerta se produce cuando se mantiene la tarjeta entre e agujero y el pestillo. Este método no se logra cuando la puerta está con seguro, porque no alcanza el pestillo en su lado biselado.

Método de fuerza

Se aplican en casos de urgencia, derribando la puerta con la fuerza del cuerpo. El problema se encuentra en la rotura del marco que se puede ocasionar, al igual que la cerradura y la estructura de la abertura. Se pone en juego la integridad física de la persona que lleva a cabo la fuerza y solamente se recomienda en casos muy extremos. La forma de hacerlo será colocándose en una sólida postura, siempre separando las piernas y de frente a la puerta, pero con las rodillas un poco dobladas. Se apoyan los brazos y manos en la pared o mueble en sentido contrario y se procede a levantar la pierna con la cual se ejercerá la fuerza, sólo hasta la altura de la rodilla, manteniendo los pies en dirección a la estructura que se pretende forzar.

Mientras tanto se levanta la rodilla y la parte más baja de la pierna para realizar el golpe en la cerradura con el pie, en una patada llamada de choque. Se lanza entonces la pierna al frente apuntando al mecanismo de cierre, para que el mismo se accione abriéndose. La protección de los zapatos convierte en seguro el golpe con los pies, además de que estas extremidades absorben mejor los impactos. En este tipo de aperturas con fuerza se aconseja no golpear con los hombros, porque se puede provocar una dislocación. Siempre será mejor una patada para desencajar la cerradura, con la fuerza precisa del marco. Un sistema que resulta efectivo en las aberturas de madera cuando los marcos no están reforzados, caso contrario no se obtendrá resultados positivos. Realizando esta acción en periodos alternos, se puede abrir la puerta al no perder fuerza en las patadas cuando se descansa y se vuelve a intentar.

Una variable en este sistema de fuerza es derribar la puerta en caso de resistirse, con un ariete. En situaciones excepcionales cuando no es posible llamar al profesional en cerrajería, se puede hacer uno efectivo usando un martinete de construcción, como el que se emplea al insertar los postes en el suelo. Se compra este objeto con asas largas en sus lados, siempre lo más largo posible y se llena de cemento dejándolo secar para que se pueda usar. El golpe con el martinete se realizará ubicándose la persona en forma perpendicular a la puerta, para proceder al golpe con un lanzamiento lateral directo al mecanismo de cierre, que se abrirá luego de golpes reiterados.

Recomendaciones prácticas

Los métodos mencionados se llevan a cabo en determinadas situaciones, pero lo más aconsejable será:
• Contactar con un cerrajero, quienes conocen las mejores técnicas de apertura de puerta y cuentan con las herramientas adecuadas para cada estructura sin dañar el resto de la puerta para abrirla, tampoco el sistema interno de la cerradura.
• Adquirir la habilidad que se precisa para aplicar estos sistemas, practicando con las llaves bumping, de tensión o ganzúa.
• Realizar el mantenimiento periódico de las cerraduras de todas las puertas del hogar, empresa, oficina, etc., para mejorar la seguridad y evitar situaciones de atasco o mal funcionamiento en el cierre, cambiando oportunamente las cerraduras en mal estado.
• Evitar métodos invasivos cuando se puede abrir con tarjeta de crédito, sin necesidad de ejercer fuerza ni emplear objetos que dañan los cilindros y requieren un cambio posterior de cerradura.

Se advierte
• No usar este tipo de elementos sin necesidad real de apertura de puerta o por urgencias.
• No acceder a viviendas para robar, son propiedad privada y el delito implica pena de cárcel por varios años.
• No emplear métodos de esta naturaleza, en lugares donde es ilegal portar este tipo de objetos sin acreditar la profesión de experto cerrajero. En caso de ilegalidad al ser descubierto se puede responder por el hecho con pena de cárcel.
• No derribar puertas con los hombros, porque no es posible de esta forma abrir la puerta.
• No forzar la puerta en caso de pérdida de llaves, sin llamar previamente al propietario cuando el domicilio es alquilado. Es una situación de ambigüedad para la ley dañar el inmueble si es alquilado, se prevé que el dueño cuenta con llaves.