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La importancia del mantenimiento de las cerraduras

 

Como suele pasar con cualquier elemento de una casa o local, la limpieza y el mantenimiento son aspectos muy relevantes a tener en cuenta. Por este motivo es fundamental que la cerradura de una puerta se mantenga limpia y en un estado de conservación excelente para aprovechar al máximo su vida útil y para que la seguridad de las personas o bienes no se vean comprometidos.

Las condiciones externas y el uso continuado desgastan los elementos de las puertas haciendo que su función se convierta en menos efectiva. Es decir, un mantenimiento incorrecto puede llevar a ser el objetivo fácil de ladrones que busquen irrumpir en nuestra propiedad.

 

¿Cuándo conviene limpiar la cerradura?

Con el paso del tiempo los cerrojos empiezan a desgastarse y dejan de funcionar como al principio. Se recomienda realizar un mantenimiento preventivo en la puerta aproximadamente cada 6 meses, para de esta forma evitar sorpresas desagradables.

Los usuarios empiezan a notar que las cerraduras no funcionan correctamente cuando la llave no gira de todo bien y tiende a atascarse. En el mejor de los casos es porque es necesario engrasar el elemento, no obstante, el mecanismo puede encontrarse obstruido por alguna sustancia o pequeño objeto que se haya acumulado con el paso del tiempo. Este tipo de problema suele darse en puertas cuya utilización no es habitual como las de las segundas residencias o los trasteros.

 

Productos para limpiar cerraduras

Siempre es recomendable consultar con un cerrajero si algún elemento de la puerta no funciona como es debido. Si el único problema es la limpieza, en el mercado puede encontrarse un variado y práctico catálogo de productos con los que llevar un correcto mantenimiento de los cerrojos.

El grafito en polvo es perfecto para engrasar y puede conseguirse fácilmente en cualquier ferretería o a través de internet. El producto destaca por un brillo metálico, es de color gris oscuro y puede encontrarse en funcionales recipientes que incorporan un aplicador para facilitar que el polvo actúe en el interior del mecanismo. Una solución más sencilla y económica es frotar la llave con el grafito de un lápiz e introducirla en la cerradura repetidamente hasta conseguir que la puerta se abra.

 

 

También puede utilizarse grasa o vaselina. No obstante, esta solución requiere desmontar el cajetín, algo que se recomienda que solo lo realice un cerrajero. Si se opta por llevar a cabo este método, la operación debe realizarse en un ambiente limpio de partículas de polvo con tal de evitar que con la grasa o vaselina queden pegadas en el cerrojo. Se utilizará un pincel para extender de manera uniforme el producto por las diferentes superficies de contacto.

 

 

Otro limpiador de cerradura eficaz y económico es la parafina, una sustancia que se utiliza para crear velas artesanales y que puede adquirirse en tiendas especializadas. El procedimiento de lubricación es el siguiente: la llave se introduce en agua caliente y posteriormente en parafina, para después usarla con el bombín. Una vez se haya abierto y cerrado de manera repetida, se conseguirá que el mecanismo se haya lubricado correctamente.

En el mercado también pueden encontrarse productos en aerosol especialmente diseñados para la limpieza de los bombines. Es recomendable que antes de la utilización de este tipo de productos se tengan en cuenta los consejos del fabricante y las instrucciones de uso para evitar daños en los materiales de la puerta.

 

Mecanismos de cierre siempre perfectos

La limpieza del exterior de los mecanismos también es muy importante y resulta tan sencillo como pasar un trapo humedecido con agua sin usar productos abrasivos que puedan dañar los materiales. Debe ser un paño de tela que no raye ni pueda llegar a estropear los elementos del cerrojo. No obstante, pueden encontrarse productos como limpiadores de cerradura en tiendas especializadas, artículos que están especialmente diseñados para este fin.

En el momento de necesitar un duplicado de las llaves, se han de seguir ciertas instrucciones que conllevan un aumento en la eficacia y que suponen una excelente forma de aprovechar la copia y no dañar el cerrojo. Hay que prestar atención sobre si las llaves están correctamente cepilladas y que no queda en ellas ningún rastro o partícula metálica que pueda arañar el interior del mecanismo y estropearlo. Siguiendo estos sencillos y prácticos consejos será muy fácil limpiar los cerrojos de casas y locales, permitiendo ahorrar dinero y tiempo, así como conseguir una mayor durabilidad del mecanismo.

No obstante, si se considera que el mecanismo está exageradamente deteriorado o no se tiene muy claro en qué condiciones se encuentra, no está de más contactar con una empresa de cerrajería para resolver posibles dudas y, llegado el momento, cambiarlo o reforzarlo con tal de evitar males mayores.